Todos tenemos una marca personal. Sí, también tú.
Tu marca es lo que los demás entienden, sienten y recuerdan cuando oyen tu nombre: tu reputación, tu huella.
Tu marca personal —aquello por lo que se te conoce—, te precede y determina la cantidad y calidad de las oportunidades que se te presentan.l.
Trabajar tu marca personal no va de inventarte un personaje ni de cae en el cutre postureo. Va de poner en claro quién eres profesionalmente, qué aportas, a quién y por qué deberían elegirte, y convertir eso en un mensaje coherente y una estrategia de visibilidad que te represente.